Ago05

El escudo y lema de la UNAM

Categories // ¿Sabías Qué...?

"Por mi raza hablara el espíritu"

El escudo y lema de la UNAM
José Vasconcelos, como rector en 1920, expresó la importancia de acabar con la opresión y los cruentos enfrentamientos de antaño, los campos de batalla serían los de la cultura y la educación para lograr una nueva época en el país en la que los mexicanos tengan presente la necesidad de fusionar los pueblos y la cultura a partir de los factores espirituales, la raza y el territorio, plasmando la unificación de los iberoamericanos.
 
Estos elementos quedaron plasmados en el Escudo Universitario, representado por el águila mexicana y el cóndor andino apoyado en una alegoría de los volcanes y el nopal azteca, que protegen el mapa de América Latina, desde la frontera norte de México hasta el Cabo de Hornos.
 
El lema de la autoría de Vasconcelos, “Por mi raza hablará el espíritu” que acompaña al Escudo, señala la convicción de que la raza mística y espiritualmente elaborará una cultura de tendencias nuevas que conducirán su destino a convertirse en la primera raza síntesis del globo.
 
La frase hace un llamado a “Nuestro continente nuevo y antiguo, predestinado a contener una raza quinta, la raza cósmica, en la cual se fundirán las dispersas y se consumará la unidad”.
 
Ago04

Hipócrates

Categories // Biografías

El Padre de la Medicina

Hipócrates
 
Hipócrates de Cos (en griego: Ἱπποκράτης, Cos, c. 460 a. C. - Tesalia c. 370 a. C.) fue un médico de la Antigua Grecia que ejerció durante el llamado siglo de Pericles. Es considerado una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina y muchos autores se refieren a él como el «padre de la medicina»
 
La mayor parte de los historiadores acepta que Hipócrates nació alrededor del año 460 a. C. en la isla griega de Cos y que a lo largo de su vida se convirtió en un célebre médico y profesor de medicina. Sin embargo, otros datos biográficos existentes sobre él probablemente sean incorrectos o legendarios. Sorano de Éfeso, un ginecólogo griego del siglo II, fue el primer biógrafo de Hipócrates y es la fuente de gran parte de los datos sobre su persona. También se puede encontrar información sobre él en los escritos de Aristóteles, (siglo IV a. C.), en la Suda (siglo X) y en las obras de Juan Tzetzes (siglo XII).
 
Sorano afirma que el padre de Hipócrates se llamaba Heráclides y era médico. Su madre, por su parte, se llamaba Praxítela, hija de Tizane. Hipócrates tuvo dos hijos, Tésalo y Draco, y al menos una hija, puesto que tanto sus hijos varones como su yerno, Polibo, fueron alumnos suyos. Según Galeno, un médico romano, Polibo fue el auténtico sucesor de Hipócrates, mientras que Tésalo y Draco tuvieron cada uno un hijo a los que llamaron Hipócrates.
 
El mismo biógrafo relata que Hipócrates aprendió medicina de su padre y su abuelo, además de estudiar filosofía y otras materias con Demócrito y Gorgias. Probablemente continuara su formación en el Asclepeion de Cos y fuera discípulo del médico tracio Heródico de Selimbria.
 
La única mención contemporánea que se conserva de Hipócrates proviene del diálogo de Platón Protágoras, en el que el filósofo lo describe como «Hipócrates de Cos, el de los Asclepíadas».
 
Hipócrates enseñó y practicó la medicina durante toda su vida, viajando al menos a Tesalia, Tracia y el mar de Mármara. Probablemente muriera en Larisa a la edad de 83 o 90 años, aunque según algunas fuentes superó largamente los 100 años. Se conservan diferentes relatos sobre su muerte.
 
Hipócrates es considerado el primer médico que rechazó las supersticiones, leyendas y creencias populares que señalaban como causantes de las enfermedades a las fuerzas sobrenaturales o divinas. Los discípulos de Pitágoras lo consideraban el hombre que unió la filosofía y la medicina. Separó la disciplina de la medicina de la religión, creyendo y argumentando que la enfermedad no era un castigo infligido por los dioses, sino la consecuencia de factores ambientales, la dieta y los hábitos de vida. De hecho, no hay ni una sola mención a una presunta enfermedad mística en todo el Corpus hipocrático. Pese a estos avances, Hipócrates trabajó con muchas convicciones basadas en lo que hoy en día se sabe que era una anatomía y una fisiología incorrectas, como por ejemplo la creencia en los cuatro humores.
 
Las escuelas de medicina de la Grecia Clásica estaban divididas en dos tendencias fundamentales respecto a cómo se tenían que tratar las enfermedades. Por una parte, la escuela de Cnido se concentraba en el diagnóstico, mientras que la de Cos se centraba en el cuidado del paciente y el pronóstico. En general, la medicina de la época de Hipócrates desconocía muchos aspectos de la anatomía y la fisiología humanas, a causa del tabú griego que prohibía la disección de cadáveres. Por lo tanto, las enseñanzas de la escuela cnidia, que tenían una gran valía en el tratamiento de enfermedades comunes, no eran capaces de determinar qué provocaba enfermedades con síntomas poco conocidos. Por su parte, la escuela hipocrática o de Cos tuvo más éxito aplicando diagnósticos generales y tratamientos pasivos y fue capaz de tratar enfermedades de manera eficaz, lo que permitió un gran desarrollo en la práctica clínica.
 
La medicina hipocrática y su filosofía se alejan bastante de la medicina actual, en la que el médico busca un diagnóstico específico y un tratamiento especializado, tal como lo promovía la escuela de Cnido. Este cambio en el pensamiento médico desde el tiempo de Hipócrates ha provocado que el médico de Cos recibiera duras críticas a lo largo de los últimos siglos, siendo la pasividad del tratamiento hipocrático el objeto de algunas denuncias especialmente críticas; por ejemplo, el médico francés M. S. Houdart se refirió al tratamiento hipocrático como «una meditación sobre la muerte».
 
Fuente: Wikipedia®
Ago04

Hace 127 años se graduó la primer médico en México

Categories // Reportajes

Historia de la medicina en México

Hace 127 años se graduó la primer médico en México
 
Acostumbrados a ver a mujeres médicos, dentistas, pediatras, ginecólogas, cardiólogas, oncólogas, enfermeras, pocos saben de los ahora inconcebibles obstáculos que enfrentó la primer mexicana para ejercer en el mundo de la medicina.
 
Abrirse paso en una sociedad tradicionalista, política, económica y socialmente dominada por los varones, representó toda una odisea para Matilde Petra Montoya Lafragua, quien gracias a su perseverancia y deseo por salvar vidas, se convirtió en la primera mujer en México en graduarse como médico.
 
El recorrido no fue nada fácil.
 
Matilde nació el 14 de marzo de 1857, en la Ciudad de México. Desde niña demostró su ávido interés por el conocimiento científico. A los cuatro años, ya sabía leer y escribir. Su madre, Soledad Lafragua, originaria de Puebla, le transmitió a su hija el interés por la lectura y la educación que había recibido en el convento.
 
Su padre, José María Montoya, era un hombre conservador, que se oponía a las pretensiones de su única hija por el estudio.
 
Rechazos escolares
 
Cuando tenía 11 años, y debido a su corta edad, fue rechazada de la Escuela Primaria Superior, el equivalente de lo que hoy sería la secundaria. Situación que resolvió al tomar clases con maestros particulares. Así, a los 13 años logra aprobar su examen para maestra de primaria. Pero nadie le ofreció un trabajo, por considerarla aún muy joven.
 
En 1870 murió su padre y Matilde se inscribió en la carrera de Obstetricia y Partera, que dependía de la Escuela Nacional de Medicina. Pero debido a dificultades económicas, abandonó esa carrera y se inscribió en la Escuela de Parteras y Obstetras de la Casa de Maternidad, ubicada en las calles de Revillagigedo, un lugar en el que se daba atención médica a madres solteras.
A los 16 años, Montoya recibió el título de Partera y comenzó a trabajar como auxiliar de cirugía con los doctores Luis Muñoz y Manuel Soriano, con el propósito de ampliar sus conocimientos de anatomía, ya que sólo le habían enseñado lo relativo al aparato reproductor femenino. Paralelamente, tomó clases en escuelas particulares para mujeres y completar así sus estudios de bachillerato.
 
En 1875, cuando cumplió 18 años, Matilde se dirigió a Puebla, en busca de trabajo, pero el rechazo de los médicos varones fue inmediato. En varios periódicos locales se avocaron a difamarla, acusándola de ser “masona y protestante”, y pidieron a los poblanos no solicitar los servicios de “esa mujer”.
 
No obstante la presión social, Montoya pidió su inscripción en la Escuela de Medicina de Puebla; presentó constancias de su labor profesional y de la acreditación de las materias de química, física, zoología y botánica, por lo que aprobó el examen de admisión.
 
Fue aceptada en una ceremonia pública a la que asistieron el gobernador de Puebla, abogados del Poder Judicial estatal, maestras y muchas damas de la sociedad que le mostraban así su apoyo. Pero los sectores más radicales redoblaron sus ataques, publicando un artículo encabezado con la frase: “Impúdica y peligrosa mujer pretende convertirse en médica”.
 
Abrumada por la crítica, y con 24 años de edad, la joven regresó con su madre a la Ciudad de México, donde por segunda ocasión solicitó su inscripción en la Escuela Nacional de Medicina; fue aceptada por el entonces director, el doctor Francisco Ortega en 1882.
 
Apoyo de “Los Montoyos”
 
Su ahínco por ser médico, despertó el apoyo de feministas, la prensa y varios de sus compañeros —a quienes se les apodó “Los Montoyos”—, aunque no faltó quien argumentara que “debía ser perversa la mujer que quiere estudiar medicina, para ver cadáveres de hombres desnudos”.
 
Posteriormente, días antes de los exámenes finales del primer año, varios docentes y alumnos opositores solicitaron que se revisara su expediente, objetando la validez de las materias del bachillerato que había cursado en escuelas particulares. Por lo que le fue dada de baja.
 
Matilde solicitó a las autoridades que si no le eran revalidadas las materias de latín, raíces griegas, matemáticas, francés y geografía, le permitieran cursarlas por las tardes en la Escuela de San Ildefonso. Su solicitud fue rechazada, ya que en el reglamento interno de la escuela el texto señalaba “alumnos”, no “alumnas”.
 
Desmoralizada, y ante una inteligente opción, la joven escribió una carta al entonces Presidente de la República, general Porfirio Díaz, quien dio instrucciones al secretario de Ilustración Pública y Justicia, Joaquín Baranda, para que “sugiriera” al director de San Ildefonso dar facilidades para que Montoya cursara las materias en conflicto, ante lo que no le quedó más remedio que acceder.
 
Una vez concluidos sus estudios y realizada su tesis, Montoya solicitó su examen profesional. Pero se volvió a enfrentar con el obstáculo de que en los estatutos de la Escuela Nacional de Medicina se hablaba de “alumnos” y no de “alumnas”, por lo que le fue negado el examen.
 
De nuevo, le envió un escrito al presidente Díaz, quien solicitó a la Cámara de Diputados se actualizaran los estatutos de la Escuela Nacional de Medicina, para que pudieran graduarse mujeres médicos. Pero los legisladores no estaba en sesiones y para no retrasar el examen profesional de la joven, el mandatario emitió un decreto para que se realizara de inmediato.
 
Una “damita” con título
 
El 24 de agosto 1887, a las 5 de la tarde, Matilde presentó exitosamente su examen profesional, ante la presencia del general Díaz, de su esposa, Carmelita; damas de la sociedad, maestras de primaria, periodistas y amistades.
 
Al día siguiente, realizó su examen práctico en el Hospital de San Andrés y ejecutó en el anfiteatro las disecciones que le solicitaron, por lo que fue aprobada por unanimidad.
 
Y aún así, sus detractores dijeron que Montoya se había titulado por “decreto presidencial”.
 
Los diarios de la Ciudad de México dedicaron un gran espacio a una noticia sensacional: la señorita Matilde Montoya había presentado su examen y obtenido el título de doctor en medicina. “La señorita Montoya es la primera damita mexicana que ha concluido una carrera científica”, escribió un cronista.
 
Después de obtener su título, Matilde trabajó en su consulta privada hasta una edad avanzada. Mantuvo dos consultorios: uno en Mixcoac, donde vivía, y otro en Santa María la Ribera, donde atendía a todo tipo de pacientes, cobrándole a cada uno según sus posibilidades económicas.
 
Participó en asociaciones femeninas, como el Ateneo Mexicano de Mujeres y Las Hijas de Anáhuac, pero no fue invitada a ninguna academia médica exclusiva de los hombres.
 
En 1925, junto con la doctora Aurora Uribe, fundó la Asociación de Médicas Mexicanas.
 
A los 50 años de haberse graduado, en agosto de 1937, la Asociación de Médicas Mexicanas, la Asociación de Universitarias Mexicanas y el Ateneo de Mujeres le ofrecieron un homenaje en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
 
Matilde murió cinco meses después, el 26 de enero de 1938, a los 79 años. Su legado, aunque poco conocido, sentó las bases para que las mujeres de México tuvieran acceso a la educación profesional y el desarrollo a una vida profesional.
 
Fuente: Siempre, presencia de México
Autora: Susana Hernández Espíndola
Ago04

La inteligencia, una combinación de factores

Categories // ¿Sabías Qué...?

Inteligencias Múltiples

La inteligencia, una combinación de factores

Según esta teoría, todos los seres humanos poseen las ocho inteligencias en mayor o menor medida. Al igual que con los estilos de aprendizaje. No hay tipos puros, y, si los hubiera, les resultaría imposible funcionar. Un ingeniero necesita una inteligencia espacial bien desarrollada, pero también necesita de todas las demás: de la inteligencia lógico matemática para poder realizar cálculos de estructuras; de la inteligencia interpersonal para poder presentar sus proyectos; de la inteligencia corporal - cinestésica para poder conducir su coche hasta la obra, etc. Gardner enfatiza el hecho de que todas las inteligencias son igualmente importantes y, según esto, el problema sería que el sistema escolar vigente no las trata por igual, sino que prioriza las dos primeras de la lista, (la inteligencia lógico -matemática y la inteligencia lingüística). Sin embargo, en la mayoría de los sistemas escolares actuales se promueve que los docentes realicen el proceso de enseñanza y aprendizaje a través de actividades que promuevan una diversidad de inteligencias, asumiendo que los alumnos poseen diferente nivel de desarrollo de ellas y, por lo tanto, es necesario que todos las pongan en práctica.
 
Para Gardner es evidente que, sabiendo lo que se sabe sobre estilos de aprendizaje, tipos de inteligencia y estilos de enseñanza, es absurdo que se siga insistiendo en que todos los alumnos aprendan de la misma manera. La misma materia se podría presentar de formas muy diversas, permitiendo al alumno asimilarla partiendo de sus capacidades y aprovechando sus puntos fuertes. Además, tendría que plantearse si una educación centrada básicamente en ciertos subconjuntos de dos tipos de inteligencia es la más adecuada para preparar a los alumnos para vivir en un mundo cada vez más complejo.
 
PUNTOS CLAVE DE LA TEORÍA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
 
1- Cada persona posee las siete inteligencias: la teoría de las inteligencias múltiples es una teoría del funcionamiento cognitivo y propone que cada persona tiene capacidades en las siete inteligencias, funcionando estas de una manera particular en cada persona.
 
2- La mayoría de las personas pueden desarrollar cada inteligencia hasta un nivel adecuado de competencia. Gardner sugiere que todas las personas tienen la capacidad de desarrollar las siete inteligencias hasta un nivel razonablemente alto de desempeño, sí reciben el estímulo, el enriquecimiento y la instrucción adecuados.
 
3- Las inteligencias por lo general trabajan juntas de maneras complejas. Gardner señala que cada inteligencia es en realidad una “ficción”; es decir, ninguna inteligencia existe por sí misma en la vida. Las inteligencias siempre interactúan entre sí. Las inteligencias han sido sacadas de contextos en la teoría de las inteligencias múltiples sólo con el propósito de examinar sus características esenciales y aprender a usarlas de manera efectiva.
 
4- Hay muchas maneras de ser inteligentes dentro de cada categoría. No hay un conjunto de atributos que uno debe poseer para ser considerado inteligente en un área específica. Por ejemplo, una persona puede no leer y sin embargo tener una alta capacidad lingüística porque puede contar una historia o tener un amplio vocabulario oral. La teoría de las inteligencias múltiples acentúa la rica diversidad de las formas en que las personas muestran sus dones dentro de cada inteligencia así como entre las inteligencias.
 
Fuente: Wikipedia®
Ago04

Inteligencia naturalista

Categories // ¿Sabías Qué...?

Inteligencias Múltiples

Inteligencia naturalista
Se describe como la competencia para percibir las relaciones que existen entre varias especies o grupos de objetos y personas, así como reconocer y establecer si existen distinciones y semejanzas entre ellos.
 
Los naturalistas suelen ser hábiles para observar, identificar y clasificar a los miembros de un grupo o especie, e incluso, para descubrir nuevas especies. Su campo de observación más afín es el mundo natural, donde pueden reconocer flora, fauna y utilizar productivamente sus habilidades en actividades de caza, ciencias biológicas y conservación de la naturaleza.
 
Pero puede ser aplicada también en cualquier ámbito de la ciencia y la cultura, porque las características de este tipo de inteligencia se ciñen a las cualidades esperadas en personas que se dedican a la investigación y siguen los pasos propios del método científico.
 
En realidad, todos aplicamos la inteligencia naturalista al reconocer plantas, animales, personas o elementos de nuestro entorno natural. Las interacciones con el medio físico nos ayudan a desarrollar la percepción de las causas y sus efectos y los comportamientos o fenómenos que puedan existir en el futuro; como por ejemplo la observación de los cambios climáticos que se producen en el transcurso de las estaciones del año y su influencia entre los humanos, los animales y las plantas.
 
Gardner postula que este tipo de inteligencia debió tener su origen en las necesidades de los primeros seres humanos, ya que su supervivencia dependía, en gran parte, del reconocimiento que hicieran de especies útiles y perjudiciales, de la observación del clima y sus cambios y de ampliar los recursos disponibles para la alimentación.
 
Fuente: Wikipedia®
Ago04

Inteligencia interpersonal

Categories // ¿Sabías Qué...?

Inteligencias Múltiples

Inteligencia interpersonal
La inteligencia interpersonal se constituye a partir de la capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás, en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamento, motivaciones e intenciones. Esta inteligencia le permite a un adulto hábil, leer las intenciones y los deseos de los demás, aunque se los hayan ocultado. Esta capacidad se da de forma muy sofisticada en los líderes religiosos, políticos, terapeutas y maestros. Esta forma de inteligencia no depende necesariamente del lenguaje.
 
Aspectos biológicos - Todos los indicios proporcionados por la investigación cerebral sugieren que los lóbulos frontales desempeñan un papel importante en el conocimiento interpersonal. Los daños en esta área pueden causar cambios profundos en la personalidad, aunque otras formas de la resolución de problemas puedan quedar inalteradas: una persona no es la misma después de la lesión.
 
La evidencia biológica de la inteligencia interpersonal abarca factores adicionales que, a menudo, se consideran excluyentes de la especie humana:
 
La prolongada infancia de los primates, que establece un vínculo estrecho con la madre, favorece el desarrollo intrapersonal.
La importancia de la interacción social entre los humanos que demandan participación y cooperación. La necesidad de cohesión al grupo, de liderazgo, de organización y solidaridad, surge como consecuencia de la necesidad de supervivencia.
 
Capacidades implicadas: Trabajar con gente, ayudar a las personas a identificar y superar problemas.
 
Habilidades relacionadas: Capacidad para reconocer y responder a los sentimientos y personalidades de los otros.
 
Perfiles profesionales: Administradores, docentes, psicólogos, terapeutas y abogados1
 
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta inteligencia: Aprendizaje cooperativo, tutorías, juegos de mesa, materiales para teatro, etc.
 
Fuente: Wikipedia®
Ago04

Inteligencia intrapersonal

Categories // ¿Sabías Qué...?

Inteligencias Múltiples

Inteligencia intrapersonal
La inteligencia intrapersonal es el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimiento, la capacidad de efectuar discriminaciones entre ciertas emociones y, finalmente, ponerles un nombre y recurrir a ellas como medio de interpretar y orientar la propia conducta.
 
Las personas que poseen una inteligencia intrapersonal notable poseen modelos viables y eficaces de sí mismos. Pero al ser esta forma de inteligencia la más privada de todas, requiere otras formas expresivas para que pueda ser observada en funcionamiento.
 
La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los demás; la intrapersonal, en cambio, permite comprenderse mejor y trabajar con uno mismo. En el sentido individual de uno mismo, es posible hallar una mezcla de componentes intrapersonal e interpersonales.
 
El sentido de uno mismo es una de las más notables invenciones humanas: simboliza toda la información posible respecto a una persona y qué es. Se trata de una invención que todos los individuos construyen para sí mismos.
 
Aspectos biológicos - Los lóbulos frontales desempeñan un papel central en el cambio de la personalidad, los daños en el área inferior de los lóbulos frontales puede producir irritabilidad o euforia; en cambio, los daños en la parte superior tienden a producir indiferencia, languidez y apatía (personalidad depresiva).
 
Entre los afásicos que se han recuperado lo suficiente como para describir sus experiencias se han encontrado testimonios consistentes: aunque pueda haber existido una disminución del estado general de alerta y una considerable depresión debido a su estado, el individuo no se siente a sí mismo una persona distinta, reconoce sus propias necesidades, carencias, deseos e intenta atenderlos lo mejor posible.
 
Capacidades implicadas: Capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y desventajas personales y controlar el pensamiento propio.
 
Habilidades relacionadas: Meditar, exhibir disciplina personal, conservar la compostura y dar lo mejor de sí mismo.
 
Perfiles profesionales: Individuos maduros que tienen un autoconocimiento rico y profundo.
 
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta inteligencia: Instrucción individualizada, actividades de autoestima, redacción de diarios, proyectos individuales, meditación, etc.
Ago04

Inteligencia corporal cinestésica

Categories // ¿Sabías Qué...?

Inteligencias Múltiples

Inteligencia corporal cinestésica
La evolución de los movimientos corporales especializados es de importancia obvia para la especie; en los humanos esta adaptación se extiende al uso de herramientas. El movimiento del cuerpo sigue un desarrollo claramente definido en los niños y no hay duda de su universalidad cultural.
 
La consideración del conocimiento cinético corporal como "apto para la solución de problemas" puede ser menos intuitiva; sin embargo, utilizar el cuerpo para expresar emociones (danza), competir (deportes) o crear (artes plásticas), constituyen evidencias de la dimensión cognitiva del uso corporal.
 
Aspectos biológicos: El control del movimiento corporal se localiza en la corteza motora y cada hemisferio domina o controla los movimientos corporales correspondientes al lado opuesto. En los diestros, el dominio de este movimiento se suele situar en el hemisferio izquierdo. La habilidad para realizar movimientos voluntarios puede resultar dañada, incluso en individuos que puedan ejecutar los mismos movimientos de forma refleja o involuntaria. La existencia de apraxia específica constituye una línea de evidencia a favor de una inteligencia cinética corporal.
 
Capacidades implicadas: Capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio.
 
Habilidades relacionadas: Utilizar las manos para crear o hacer reparaciones, expresarse a través del cuerpo.
 
Perfiles profesionales: Escultores, cirujanos, actores, modelos, bailarines, deportistas, etc.
 
Actividades y materiales de enseñanza que se podrían emplear para desarrollar esta inteligencia: Manuales, teatro, danza, relajación, materiales táctiles, deportes, etc.
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