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Biografías

Ago04

Hipócrates

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El Padre de la Medicina

Hipócrates
 
Hipócrates de Cos (en griego: Ἱπποκράτης, Cos, c. 460 a. C. - Tesalia c. 370 a. C.) fue un médico de la Antigua Grecia que ejerció durante el llamado siglo de Pericles. Es considerado una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina y muchos autores se refieren a él como el «padre de la medicina»
 
La mayor parte de los historiadores acepta que Hipócrates nació alrededor del año 460 a. C. en la isla griega de Cos y que a lo largo de su vida se convirtió en un célebre médico y profesor de medicina. Sin embargo, otros datos biográficos existentes sobre él probablemente sean incorrectos o legendarios. Sorano de Éfeso, un ginecólogo griego del siglo II, fue el primer biógrafo de Hipócrates y es la fuente de gran parte de los datos sobre su persona. También se puede encontrar información sobre él en los escritos de Aristóteles, (siglo IV a. C.), en la Suda (siglo X) y en las obras de Juan Tzetzes (siglo XII).
 
Sorano afirma que el padre de Hipócrates se llamaba Heráclides y era médico. Su madre, por su parte, se llamaba Praxítela, hija de Tizane. Hipócrates tuvo dos hijos, Tésalo y Draco, y al menos una hija, puesto que tanto sus hijos varones como su yerno, Polibo, fueron alumnos suyos. Según Galeno, un médico romano, Polibo fue el auténtico sucesor de Hipócrates, mientras que Tésalo y Draco tuvieron cada uno un hijo a los que llamaron Hipócrates.
 
El mismo biógrafo relata que Hipócrates aprendió medicina de su padre y su abuelo, además de estudiar filosofía y otras materias con Demócrito y Gorgias. Probablemente continuara su formación en el Asclepeion de Cos y fuera discípulo del médico tracio Heródico de Selimbria.
 
La única mención contemporánea que se conserva de Hipócrates proviene del diálogo de Platón Protágoras, en el que el filósofo lo describe como «Hipócrates de Cos, el de los Asclepíadas».
 
Hipócrates enseñó y practicó la medicina durante toda su vida, viajando al menos a Tesalia, Tracia y el mar de Mármara. Probablemente muriera en Larisa a la edad de 83 o 90 años, aunque según algunas fuentes superó largamente los 100 años. Se conservan diferentes relatos sobre su muerte.
 
Hipócrates es considerado el primer médico que rechazó las supersticiones, leyendas y creencias populares que señalaban como causantes de las enfermedades a las fuerzas sobrenaturales o divinas. Los discípulos de Pitágoras lo consideraban el hombre que unió la filosofía y la medicina. Separó la disciplina de la medicina de la religión, creyendo y argumentando que la enfermedad no era un castigo infligido por los dioses, sino la consecuencia de factores ambientales, la dieta y los hábitos de vida. De hecho, no hay ni una sola mención a una presunta enfermedad mística en todo el Corpus hipocrático. Pese a estos avances, Hipócrates trabajó con muchas convicciones basadas en lo que hoy en día se sabe que era una anatomía y una fisiología incorrectas, como por ejemplo la creencia en los cuatro humores.
 
Las escuelas de medicina de la Grecia Clásica estaban divididas en dos tendencias fundamentales respecto a cómo se tenían que tratar las enfermedades. Por una parte, la escuela de Cnido se concentraba en el diagnóstico, mientras que la de Cos se centraba en el cuidado del paciente y el pronóstico. En general, la medicina de la época de Hipócrates desconocía muchos aspectos de la anatomía y la fisiología humanas, a causa del tabú griego que prohibía la disección de cadáveres. Por lo tanto, las enseñanzas de la escuela cnidia, que tenían una gran valía en el tratamiento de enfermedades comunes, no eran capaces de determinar qué provocaba enfermedades con síntomas poco conocidos. Por su parte, la escuela hipocrática o de Cos tuvo más éxito aplicando diagnósticos generales y tratamientos pasivos y fue capaz de tratar enfermedades de manera eficaz, lo que permitió un gran desarrollo en la práctica clínica.
 
La medicina hipocrática y su filosofía se alejan bastante de la medicina actual, en la que el médico busca un diagnóstico específico y un tratamiento especializado, tal como lo promovía la escuela de Cnido. Este cambio en el pensamiento médico desde el tiempo de Hipócrates ha provocado que el médico de Cos recibiera duras críticas a lo largo de los últimos siglos, siendo la pasividad del tratamiento hipocrático el objeto de algunas denuncias especialmente críticas; por ejemplo, el médico francés M. S. Houdart se refirió al tratamiento hipocrático como «una meditación sobre la muerte».
 
Fuente: Wikipedia®
Ene08

Louis Agassiz

Categories // Biografías

Naturalista, anatomista comparativo, paleontólogo, glaciólogo, y geólogo suizo

Louis Agassiz
Jean-Louis-Rodolphe Agassiz (Motier, 28 de mayo de 1807, - Cambridge, 14 de diciembre de 1873) fue un naturalista, anatomista comparativo, paleontólogo, glaciólogo, y geólogo suizo, experto en el estudio comparado de los peces -fundamento de la ictiología- y el análisis del movimiento de los glaciares.
 
Agassiz es recordado principalmente por su trabajo sobre las glaciaciones, pero también por ser uno de los grandes zoólogos que se opuso a la teoría de la evolución de Charles Darwin, convirtiéndose en uno de los principales defensores del fijismo en Estados Unidos. Como anatomista comparativo, su gran contribución consistió en el establecimiento de un "triple paralelismo" entre las series sistemática, paleontológica y embriológica.
 
Juventud y formación
Louis Agassiz nació en Môtier (Suiza). Educado al principio en su residencia familiar pasa después cuatro años en una escuela secundaria de Bienne y completa sus estudios elementales en la academia de Lausana.
 
Entre 1824 y 1826 realiza estudios de medicina en la universidad de Zúrich, al amparo de Heinrich Rudolf Schinz (1777–1861). Entre 1826 y 1827 continúa su formación médica en la universidad de Heidelberg, donde descubre la paleontología gracias a Heinrich Georg Bronn (1800-1862) y la anatomía comparada gracias a un antiguo estudiante de Schinz, Friedrich Tiedemann (1781-1861). Entre 1827 y 1830 continúa sus estudios en la universidad de Múnich donde sigue los cursos de Lorenz Oken (1779-1851) y del herpetólogo Johann Georg Wagler (1800-1832).
 
Obtiene el grado de doctor en filosofía en 1829 en Erlangen y en 1830 su doctorado en medicina. A continuación se instala en París, donde, bajo la tutela de Alexander von Humboldt y Georges Cuvier se adentra en la geología y la zoología. Hasta esta época no presta especial atención a la ictiología, que acabaría convirtiéndose en su ocupación principal.
 
Primeros Trabajos
 
Entre 1819 y 1820, Johann Baptist von Spix (1781-1826) y Carl Friedrich Philipp von Martius (1794-1868) realizan una expedición a Brasil durante la cual recopilan, entre otras, una colección de peces de agua dulce procedentes principalmente del Amazonas. Al morir poco tiempo después (1826), Spix no tiene tiempo de estudiar todos los especímenes, y Agassiz, aunque acababa de terminar sus estudios, es elegido por Martius para sucederlo. Agassiz se entrega a este trabajo con el entusiasmo que le caracterizó hasta el fin de su carrera. Completa su tarea y publica sus resultados en 1829. A lo largo del año siguiente continúa este trabajo a través de una investigación de la historia de los peces encontrados en el lago de Neuchâtel. Este mismo año, publica una versión reducida de la Historia de los peces de agua dulce de Europa Central. La versión definitiva se publica en 1839 y es completada en 1842.
 
En 1832, Agassiz es nombrado profesor de Historia Natural en la universidad de Neuchâtel. Pronto los peces fósiles atraen su atención. En la época, los fósiles contenidos en las pizarras del cantón de Glaris y las rocas sedimentarias del Monte Bolca eran conocidos, pero apenas habían sido estudiados. Desde 1829, Agassiz prevé la publicación de los trabajos que harán que se le reconozca como una autoridad en este dominio. Cinco volúmenes de sus Investigaciones sobre los peces fósiles aparecen entre 1833y 1843, ilustrados por Joseph Dikel.
 
Agassiz se da cuenta de que sus descubrimientos paleontológicos exigen una nueva clasificación de los peces. Los fósiles encontrados presentan raramente tejidos blandos e incluso los huesos están mal conservados; a menudo se trata de dientes, escamas y aletas. De ahí que Agassiz se decida por una clasificación en cuatro grupos basados en la naturaleza de las escamas y otros apéndices dérmicos.
 
A medida que los trabajos de Agassiz progresan, se hace evidente que sus limitados recursos financieros suponen un freno importante a su investigación. Finalmente, recibe ayuda de la British Association for the Advancement of Science. Por otro lado, el conde de Ellesmere -- Lord Francis Egerton -- le compra los 1290 dibujos originales para presentarlos a la Geological Society of London, que en 1839 le concede la Medalla Wollaston. En 1838 es elegido miembro de la Royal Society. A lo largo de este tiempo, se interesa por los invertebrados. En 1837 publica el avance de una monografía sobre las especies contemporáneas y fósiles de equinodermos, de la que la primera parte aparece en 1838; las secciones dedicadas a los equinodermos fósiles suizos aparecen entre 1839 y 1840 ; y entre 1840 y 1845 los Estudios críticos sobre los moluscos fósiles
 
Antes de su primera visita a Inglaterra en 1834, los trabajos de Hugh Miller y de otros geólogos sacan a la luz los fósiles contenidos en las conchas de las antiguas cerámicas rojas del nordeste de Escocia. Los fósiles revelan varios géneros de peces hasta entonces deconocidos. Interesado por estos raros especímenes, Agassiz escribe, entre 1844 y 1845, una Monografía de los peces fósiles de la Vieja Cerámica Roja, o Sistema Devoniano (Old Red Sandstone) de las Islas Británicas y Rusia.
 
Las Glasiaciones
 
En 1837 Agassiz es el primero en proponer científicamente la existencia de una era glacial en el pasado terrestre. Con él, de Saussure, Venetz, Jean de Charpentier y otros estudiaron los glaciares de los Alpes. Agassiz no sólo realizó varios viajes a los Alpes en compañía de Charpentier, sino que llegó incluso a construirse una cabaña en el glaciar de Aar donde vivió con el fin de estudiar la estructura y los movimientos del hielo. Fruto de sus investigaciones, en 1840 aparecen sus Estudios sobre los glaciares donde describe los movimientos de los glaciares, sus morrenas, su influencia en el desplazamiento y la erosión de las rocas y la formación de las estrías y las rocas amontonadas observadas en los paisajes alpinos. Agassiz no sólo acepta la idea de Charpentier, según la cual los glaciares se extendieron a lo largo del valle de Aar y del río Rhône, sino que va más lejos y concluye que Suiza ha sido en un pasado relativamente reciente una especie de Groenlandia; en lugar de varios glaciares que se habrían extendido por los valles, un vasto mar de hielo con origen en los Alpes habría recubierto todo el noroeste de Suiza, hasta el Jura.
 
Familiarizado con los fenómenos asociados con el movimiento de los glaciares, Agassiz está listo para el descubrimiento que hace en 1840 con William Buckland. Visitan las montañas de Escocia y encuentran en diversos emplazamientos índices de antigua actividad glaciar. Este descubrimiento se anunció en la Sociedad Geológica de Londres en varias comunicaciones. Los distritos montañosos de Inglaterra, de Gales y de Irlanda son también considerados como centros de formación glaciar y Agassiz señala que « grandes campos glaciares, parecidos a los de Groenlandia, han recubierto todos los países en los que encontramos grava no estratificada y que ésta es producida por la abrasión de los glaciares sobre las rocas subyacentes.
 
Agassiz en Estados Unidos
 
Entre 1842 y 1846 Agassiz publica sus Nomenclator zoologicus, una clasificación minuciosa con referencias de todos los nombres empleados en biología para el género y la especie. Gracias a la ayuda del rey de Prusia, Agassiz cruza el Atlántico con el doble objetivo de estudiar la historia natural y la zoología de los Estados Unidos y de dar un curso de zoología bajo la invitación de J. A. Lowell, en el Lowell Institute, en Boston (Massachusetts). Las ventajas financieras y de investigación que se le presentan le deciden a instalarse en EEUU, donde permanecerá hasta el final de su vida. En 1847 es nombrado profesor de Zoología y Geología de la Universidad de Harvard y en 1852 acepta un puesto de anatomía comparada en Charlestown (Massachusetts), pero dimite después de dos años. A partir de esta fecha su trabajo científico disminuye, pero alcanza una profunda influencia a través de su magisterio a futuros grandes científicos como David Starr Jordan (1851-1931), Joel Asaph Allen (1838-1921), Joseph Le Conte (1823-1901), Nathaniel Southgate Shaler (1841-1906), Alpheus Spring Packard (1839-1905), Temple Prime (1832-1905), su hijo Alexander Emanuel Agassiz (1835-1910), Charles Frédéric Girard (1822-1895), Frederic Ward Putnam (1829-1915), Samuel Garman (1843-1927) o Samuel Hubbard Scudder (1837-1911).
 
No obstante, Agassiz continúa escribiendo. Publica cuatro volúmenes de Historia natural de los Estados Unidos (Natural History of the United States) (1857-1862) y un catálogo de artículos de su campo predilecto —Bibliographia Zoologiae et Geologiae— en cuatro volúmenes (1848-1854). En 1861 recibe la Medalla Copley, la más alta distinción de la Royal Society.
A lo largo de la década de los sesenta su salud empeora y decide volver al trabajo de campo tanto para relajarse como para continuar sus estudios sobre los peces brasileños. Así, en abril de 1865 dirige una expedición a Brasil. A su vuelta en 1866 escribe “Un viaje en Brasil” (A Journey in Brazil), publicado dos años más tarde. En 1871 visita las costas (las del Atlántico y las del Pacífico) del sur de América del Norte.
 
En los últimos años de su vida, Agassiz trabaja en el establecimiento de una escuela permamente donde la zoología puede ser estudiada en vivo. En 1873 un filántropo, John Anderson, le dona la isla de Penikese en la bahía de Buzzard (Massachusetts), así como 50 000 dólares para crear la escuela John Anderson. Ésta cierra poco después de la muerte de Agassiz, pero es considerado como el precursor del cercano Instituto de Oceonografía Woods Hole Oceanographic Institution. Así mismo, Agassiz colaboró en la creación del Museo de Anatomía Comparada, en Cambridge (Massachusetts), que a su muerte recibirá su colección privada.
 
Fijismo y Catastrofismo
 
Agassiz se opuso a la evolución de las especies, defendiendo una visión fijista, catastrofista y creacionista de la historia de la Tierra. Para Agassiz, principal exponente de la teoría de las creaciones sucesivas, los datos paleontológicos revelaban largos períodos estables separados por grandes revoluciones en las que se producía el cambio de unas especies a otras, debido a la intervención divina.
 
Publicaciones:
  • Histoire des poissons d'eau douce en Europe centrale
  • Recherches sur les poissons fossiles (1833-1843)
  • History of the Freshwater Fishes of Central Europe (1839-1842)
  • Études sur les glaciers (1840)
  • Études critiques sur les mollusques fossiles (1840-1845)
  • Nomenclator Zoologicus - De l'espèce et de la classification en zoologie- (1842-1846)
  • Monographie des poissons fossiles du Vieux Grès Rouge, ou Système Dévonien (Old Red Sandstone) des Îles Britanniques et de Russie (1844-1845)
  • Bibliographia Zoologiae et Geologiae (1848)
  • Principles of Zoology for the use of Schools and Colleges con A. A. Gould (Boston, 1848)
  • Lake Superior: Its Physical Character, Vegetation and Animals, compared with those of other and similar regions (Boston: Gould, Kendall and Lincoln, 1850)
  • Natural History of the United States (1847-1862)
  • An Essay on Classification (1859)
  • A Journey in Brazil (1868)

Fuente: Wikipedia™

Dic05

Louis Pasteur

Categories // Biografías

Notable químico Francés

Louis Pasteur
Louis Pasteur (Dôle, Francia el 27 de diciembre de 1822 - Marnes-la-Coquette, Francia el 28 de septiembre de 1895) fue un químico francés cuyos descubrimientos tuvieron enorme importancia en diversos campos de las ciencias naturales, sobre todo en la química y microbiología. A él se debe la técnica conocida como pasteurización. A través de experimentos refutó definitivamente la teoría de la generación espontánea y desarrolló la teoría germinal de las enfermedades infecciosas. Por sus trabajos es considerado el pionero de la microbiología moderna, iniciando la llamada «Edad de Oro de la Microbiología».
 
 
Aunque la teoría microbiana fue muy controvertida en sus inicios, hoy en día es fundamental en la medicina moderna y la microbiología clínica y condujo a innovaciones tan importantes como el desarrollo de vacunas, los antibióticos, la esterilización y la higiene como métodos efectivos de cura y prevención contra la propagación de las enfermedades infecciosas.1 2 Esta idea representa el inicio de la medicina científica, al demostrar que la enfermedad es el efecto visible (signos y síntomas) de una causa que puede ser buscada y eliminada mediante un tratamiento específico. En el caso de las enfermedades infecciosas, se debe buscar el germen causante de cada enfermedad para hallar un modo de combatirlo.
 
Sus contribuciones en la química orgánica fueron el descubrimiento del dimorfismo del ácido tartárico, al observar al microscopio que el ácido racémico presentaba dos tipos de cristal, con simetría especular. Fue por tanto el descubridor de las formas dextrógiras y levógiras que desviaban el plano de polarización de la luz con el mismo ángulo pero en sentido contrario.
 
Primeros años
 
Nació el 27 de diciembre de 1822 en Dôle, Francia, donde transcurrió su infancia. De joven no fue un estudiante prometedor en ciencias naturales; de hecho, si demostraba alguna actitud especial, era en el área artística de la pintura. Su primera ambición fue la de ser profesor de arte. En 1842, tras ser maestro en la Escuela Real de Besanzón, obtuvo su título de bachillerato, con calificación «mediocre» en química. Su padre lo mandó a la Escuela Normal Superior de París, pero allí no duró mucho tiempo, ya que regresó a su tierra natal. Pero al año siguiente retornó a París. Tras pasar por la École Normale Supérieure, se convirtió en profesor de Física en el Liceo de Dijon, aunque su verdadero interés era ya la química.
 
Entre los años 1847 y 1853 fue profesor de química en Dijon y luego en Estrasburgo, donde conoció a Marie Laurent, la hija del rector de la Universidad, con quien contrajo matrimonio en 1849. El matrimonio tuvo cinco hijos, pero solo sobrevivieron hasta la vida adulta dos de ellos: Jean-Baptiste y Marie-Luise.3 Los otros tres fallecieron tempranamente, afectados por el tifus.
Contribuciones científicas
 
 
Isomería óptica
 
En 1848 Pasteur resolvió el misterio del ácido tartárico (C4H6O6).4 Esta sustancia parecía existir en dos formas de idéntica composición química pero con propiedades diferentes, dependiendo de su origen: el ácido tartárico proveniente de seres vivos (por ejemplo, el que existe en el vino) era capaz de polarizar la luz, mientras que el producido sintéticamente no lo hacía a pesar de contar con la misma fórmula química.
 
Pasteur examinó al microscopio cristales diminutos de sales formadas a partir de ácido tartárico sintetizado en el laboratorio, y observó algo muy curioso: había cristales de dos tipos distintos, ambos casi exactamente iguales pero con simetría especular, como nuestras manos. La composición era la misma, pero la forma en la que los átomos se asociaban podía tomar dos formas diferentes y simétricas, mientras una forma polarizaba la luz a la derecha, la otra la polarizaba a la izquierda.
 
Más curioso aún fue que, cuando examinó cristales formados a partir de ácido tartárico natural sólo eran de uno de los dos tipos — los seres vivos producían el ácido de una manera en la que sólo se creaba uno de ellos, aquel que polarizaba la luz a la derecha. Este hallazgo le valió al joven químico la concesión de la Legión de Honor, con sólo 26 años de edad. En 1854 fue nombrado decano de la Facultad de Ciencias en la Universidad de Lille. Sólo siete años más tarde, con 33 años, se convirtió en director y administrador de estudios científicos en la misma École Normale Supérieure en la que había estudiado.
 
Pasteurización
 
Algunos de sus contemporáneos, incluido el eminente químico alemán Justus von Liebig, insistían en que la fermentación era un proceso químico y que no requería la intervención de ningún organismo. Con la ayuda de un microscopio, Pasteur descubrió que, en realidad, intervenían dos organismos -dos variedades de levaduras- que eran la clave del proceso. Uno producía alcohol y el otro, ácido láctico, que agriaba el vino.
 
Utilizó un nuevo método para eliminar los microorganismos que pueden degradar al vino, la cerveza o la leche, después de encerrar el líquido en cubas bien selladas y elevando su temperatura hasta los 44 grados centígrados durante un tiempo corto. A pesar del rechazo inicial de la industria ante la idea de calentar vino, un experimento controlado con lotes de vino calentado y sin calentar demostró la efectividad del procedimiento. Había nacido así la pasteurización, el proceso que actualmente garantiza la seguridad de numerosos productos alimenticios del mundo.
 
¿Cómo puede explicarse el proceso del vino al fermentarse; la masa dejada crecer; o agriarse la leche cortada; o convertirse en humus las hojas muertas y las plantas enterradas en el suelo? Debo de hecho confesar que mis investigaciones han estado imbuidas con intensidad por la idea de que la estructura de las sustancias, desde el punto de vista siniestro y diestro (si todo lo demás es igual), juega una parte importante en las leyes más íntimas de la organización de los seres vivos, adentrándose en los más oscuros confines de su fisiología.
 
Generación espontánea
 
Demostró que todo proceso de fermentación y descomposición orgánica se debe a la acción de organismos vivos y que el crecimiento de los microorganismos en caldos nutritivos no era debido a la generación espontánea. Para demostrarlo, expuso caldos hervidos en matraces provistos de un filtro que evitaba el paso de partículas de polvo hasta el caldo de cultivo, simultáneamente expuso otros matraces que carecían de ese filtro, pero que poseían un cuello muy alargado y curvado que dificultaba el paso del aire, y por ello de las partículas de polvo, hasta el caldo de cultivo. Al cabo de un tiempo observó que nada crecía en los caldos demostrando así que los organismos vivos que aparecían en los matraces sin filtro o sin cuellos largos provenían del exterior, probablemente del polvo o en forma de esporas. De esta manera Louis Pasteur mostró que los microorganismos no se formaban espontáneamente en el interior del caldo, refutando así la teoría de la generación espontánea y demostrando que todo ser vivo procede de otro ser vivo anterior (Omne vivum ex vivo). Este principio científico que fue la base de la teoría germinal de las enfermedades y la teoría celular] y significó un cambio conceptual sobre los seres vivos y el inicio de la microbiología moderna. Anunció sus resultados en una gala de la Sorbona en 1864 y obtuvo todo un triunfo.
 
Teoría microbiana: gusanos de seda y esterilización
 
Luego de resolver el problema de la industria vinícola, Pasteur fue contactado en 1865 por el gobierno francés para que ayudara a resolver la causa de una enfermedad de los gusanos de seda del sur de Francia, la cual estaba arruinando la producción. Pasteur, como él mismo reconoció, no sabía nada de gusanos de seda, sin embargo creía que su ignorancia le significaba una ventaja, pues le permitiría afrontar el problema sin prejuicios. Tras los éxitos obtenidos, confiaba que el método científico sería la herramienta que revelaría el misterio y le ayudaría a encontrar una solución.
 
Emprendió una investigación de ensayo y error durante 4 años y tras investigar meticulosamente las enfermedades del gusano de seda pudo comprender los mecanismos de contagio. Gracias al microscopio identificó dos parásitos distintos que infectaban los gusanos y a las hojas de las cuales se alimentaban. Su diagnóstico fue drástico: los gusanos y hojas infectadas tenían que ser destruidos y reemplazados por otros nuevos. Mediante una meticulosa selección pudo aislar un grupo sano, y cuidó que no se contagiara. Sin embargo, no todo resultaba bien: Pasteur sufrió una hemorragia cerebral que lo dejó casi hemipléjico del lado izquierdo. En cuento convaleció publicó un libro en los que detallaba sus ensayos y descubrimientos, conocimiento que otros países no tardaron en aplicar. Ya entonces la industria local de la seda recogía los frutos de su aporte y obtenía ganacias por primera vez en una década, y países como Australia y Italia imitaban ampliamente su técnica de selección.
 
El descubrimiento de la cura de la enfermedad de los gusanos de seda aumentó su fama y atrajo su atención hacia el resto de enfermedades contagiosas. La idea de que las enfermedades pueden ser trasmitidas entre criaturas vivientes era evidente en las epidemias, como el brote de cólera de 1854 en la calle Broad, Londres, que cobró la vida de 500 personas en un pequeño radio de 200 metros. John Snow mediante la interrogación de los infectados y el seguimiento epidemiológico del contagio, logro identificar el origen del brote en una fuente de agua pública. Snow convenció a las autoridades de que clausuraran el pozo y la epidemia cesó. No obstante, la idea de una enfermedad contagiosa no resultaba obvia para la población, pues chocaba con el pensamiento de la época. La pieza que faltaba para dar coherencia a esta línea de pensamiento y resolver sus puntos débiles e inexplicables era descubrir qué era exactamente el tramisor de la enfermedad.
 
Expuso la teoría germinal de las enfermedades infecciosas, según la cual toda enfermedad infecciosa tiene su causa (etiología) en un ente vivo microscópico con capacidad para propagarse entre las personas, además de ser el causante de procesos químicos como la descomposición y la fermentación, y su causa no provenía de adentro del cuerpo debido a un desequilibrio de humores como se creía tradicionalente. Su teoría fue controvertida e impopular: resultaba ridículo pensar que algo insignificantemente pequeño pudiese ocasionar la muerte de seres mucho más grandes.
 
Uno de los más famosos cirujanos que siguió sus consejos fue el británico Joseph Lister, quien desarrolló las ideas de Pasteur y las sistematizó en 1865. Lister es considerado hoy el padre de la antisepsia moderna, y realizó cambios radicales en el modo en el que se realizaban las operaciones: los doctores debían lavarse las manos y utilizar guantes, el instrumental quirúrgico debía esterilizarse justo antes de ser usado, había que limpiar las heridas con disoluciones de ácido carbólico (que mataba los microorganismos). Antes de Lister y Pasteur, pasar por el quirófano era, en muchos casos, una sentencia de gangrena y muerte.
 
El propio Pasteur, en 1871 sugirió a los médicos de los hospitales militares a hervir el instrumental y los vendajes. Describió un horno, llamado «horno Pasteur», útil para esterilizar instrumental quirúrgico y material de laboratorio y en el tuvieron entero apoyo.
 
Invención de la vacuna
 
En 1880, Pasteur se encontraba realizando experimentos con pollos para determinar los mecanismos de transmisión de la bacteria responsable del cólera aviar que acababa con muchos de ellos. Junto con su ayudante, Charles Chamberland, inoculaban la bacteria (Pasteurella multocida) a pollos y evaluaban el proceso de la enfermedad.
 
La historia cuenta que Pasteur iba a tomarse unas vacaciones, y encargó a Chamberland que inoculase a un grupo de pollos con un cultivo de la bacteria, antes de irse el propio ayudante de vacaciones. Pero Chamberland olvidó hacerlo, y se fue de vacaciones. Cuando ambos volvieron al cabo de un mes, los pollos estaban sin infectar y el cultivo de bacterias continuaba donde lo dejaron, pero muy debilitado. Chamberland inoculó a los pollos de todos modos y los animales no murieron. Desarrollaron algunos síntomas, y una versión leve de la enfermedad, pero sobrevivieron.
 
El ayudante, abochornado, iba a matar a los animales y empezar de nuevo, cuando Pasteur lo detuvo: la idea de la vacunación era conocida desde 1796 y Pasteur estaba al tanto. Expuso a los pollos una vez más al cólera y nuevamente sobrevivieron pues habían desarrollado respuesta inmune. Pasteur no desarrolló por lo tanto la primera vacuna, pero sí la primera vacuna de bacterias artificialmente debilitadas. A partir de ese momento no hacía falta encontrar bacterias adecuadas para las vacunas, las propias bacterias debilitadas de la enfermedad a derrotar servían.
 
Pasteur puso este descubrimiento en práctica casi inmediatamente en el caso de otras enfermedades causadas por agentes bacterianos. En 1881, hizo una demostración dramática de la eficacia de su vacuna contra el carbunco, inoculando la mitad de un rebaño de ovejas mientras inyectaba la enfermedad (Bacillus anthracis) a la otra mitad. Las inoculadas con la vacuna sobrevivieron, el resto, murió.
 
En sus estudios contra la rabia, utilizaba conejos infectados con la enfermedad, y cuando éstos morían secaba su tejido nervioso para debilitar el agente patógeno que la produce, que hoy sabemos que es un virus. En 1885 un niño, Joseph Meister, fue mordido por un perro rabioso cuando la vacuna de Pasteur sólo se había probado con unos cuántos perros. El niño iba a morir sin ninguna duda cuando desarrollase la enfermedad, pero Pasteur no era médico, de modo que si lo trataba con una vacuna sin probar suficientemente podía acarrear un problema legal.
 
Sin embargo, tras consultar con sus colegas, el químico se decidió a inocular la vacuna al muchacho. El tratamiento tuvo un éxito absoluto, el niño se recuperó las heridas y nunca desarrolló la rabia Pasteur, nuevamente fue alabado como héroe.
 
Legado
 
En 1973, la Unión Astronómica Internacional acordó homenajear su persona poniendo su apellido al cráter Pasteur del planeta Marte.
 
Existen 2020 calles «Pasteur» en Francia, siendo uno de los más propuestos como nombre de calle. Durante los movimientos de descolonización, que supusieron el cambio de nombres de origen francés de muchas calles, las de Pasteur a menudo conservaron muchas veces su denominación.
Véase también
 
Ignacio Felipe Semmelweis
 
Fuente
 
Wikipedia®
 
Referencias
 
Ir a ↑ Madigan M, Martinko J (editores). (2005). Brock Biology of Microorganisms (11th ed. edición). Prentice Hall. ISBN 0131443291.
↑ Ir a: a b c d e Moledo, Leonardo; Magnani, Esteban (2009) [Obra original 2006]. Diez teorías que conmovieron al mundo: de Copérnico al big bang. Argentina: Capital Intelectual. ISBN 9789876141673.
Ir a ↑ Debré, Patrice (2000), Louis Pasteur, JHU Press, p. 126, ISBN 9780801865299
Ir a ↑ Joseph Gal: Louis Pasteur, Language, and Molecular Chirality. I. Background and Dissymmetry, Chirality 23 (2011) 1−16.
Ir a ↑ Bronowski, J. (1973/1979). El ascenso del hombre (The Ascent of Man). Trad. Alejandro Ludlow Wiechers, Francisco Rebolledo López, Víctor M. Lozano, Efraín Hurtado y Gonzalo González Fernández. Londres/Bogotá: BBC/Fondo Educativo Interamericano.
Bibliografía
 
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de Kruif, P. (1973). Cazadores de microbios. Versión de la 64a edición alemana.
Martínez Báez, M. (1972). Pasteur: Vida y obra (hoy Vida de Pasteur). México: Fondo de Cultura Económica. ISBN 968-16-5053-0.
Saltini, A. (1989). Storia delle Scienze Agrarie (vol. IV, L'agricoltura al tornante della scoperta dei microbi). Bologna: Edagricole. ISBN 88-206-2415-X, pp. 1-97, 387-404.
Tiner, J. H. (1990). Louis Pasteur: Founder of Modern Medicine. Mott Media. ISBN 0-88062-159-1 (paperback) (en inglés).
Vallery Radot, R. (1937).Vie de Pasteur. Flammarion.

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