Nuestro Blog

Oct30

Alicia en el País de los Disparates Docentes

Categories // Artículos

Gloria Araceli García Miranda
23 de septiembre de 2015

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Érase un día en el que Aliciabuscando un curso rutinario, averigua incesantemente en internet. Acompañada de un conejo blanco parlante, va en busca de su nuevo diplomado, sólo que en el camino, cayó en un túnel profundo y en su trayecto descubrió que estaba llegando a un mundo desconocido.

Mientras caía como una flor en otoño, escuchaba susurrar palabras espeluznantes: constructivismo, razonamiento, curriculum, objeción de conciencia, democracia, mayéutica y otras más sin sentido: PISA, OCDE, educación, humanismo. Aquella voz se escuchaba grave y apenas audible, era como un viento que excitaba el tejido eréctil de los folículos pilosos de la piel de Alicia. Ello la hacía sentir como si estuviera siendo tocada por un bao húmedo que llegaba por doquier con un eco indeseable: metacognición, metacognición, metacognición.

Eso si… aquella voz anónima pronunciaba sílaba por sílaba: me-ta-cog-ni-ción. Quien quiera que fuere, había aprendido muy bien las reglas de dicción.

Tras el anhelado aterrizaje, Alicia detectó varios caminos, pero eligió entrar en la puerta más pequeña. Tras el umbral y delante de ella, se desplegó como impresa en 3D, una galería con oleos y bustos. No sabía si en realidad era una galería o un mausoleo de parientes desaparecidos, ¡no!, en realidad creo que era un adoratorio porque allí estaban reconocidos dioses como Sir Piaget, Sir Vigotsky o mejor dicho Zar Vigotsky, ¿Era ruso? Habbermas, Paulo Freire, Lock y otros. Sus imágenes eran colosales, acompañándolos estaban también sagradas escrituras a manera de libros que dejaban leer: la educación del adulto, las etapas de desarrollo cognitivo en el niño, la zona de desarrollo próximo,…

Alicia se percató que en esa nueva estancia permanecería por algún tiempo (probablemente hasta llegado el 2015) y su destino sería aprender de manera significativa para toda la vida.

Había conocido ya a muchos personajes extravagantes. Realmente ese era un mundo que estaba loco, había unas cartas de juego que cobraban vida y pintaban apresuradas unas rosas que habían plantado, luego aparecía una especie de reina que sorpresivamente y con todo el poder, les mandó a decapitar, frente al asombro de Alicia.

Otro día conoció a otro personaje, el Gato Cheshire y otra vez, aquella reyna, volvió a aparecer y con furia volvió a ordenar: que le corten la cabeza. Tan conmovedoras fueron esas decapitaciones que averiguó por qué la reyna roja ordenaba tal aberración y se enteró de que la reina era intolerante a los disparates y a las paráfrasis innecesarias. Así que si Alicia u otros querían protegerse de la decapitación tenían que contestar los exámenes según la indicación: describa, realice, integre, opine. Etc.

También había varias sotas, curiosas porque portaban mensajes a manera de pectorales en un mensaje se leía: El diálogo social nos pone cara a cara, nos acerca, nos vincula, propicia la inclusión, nos vuelve acogedores y nos recuerda que no estamos solos. Alicia se dejaría como tarea tratar de comprender el sentido del mensaje (nivel 1 de la taxonomía de Bloom).

Alicia se dio cuenta de que ese mundo también era una mezcla rara de arte, ciencia, estrategias y teorías. Un día exclamó: ¡por Dios!, esto de la educación multidisciplinaria es como un monstruo con agenesia de pies y cabeza. El conejo con su ironía victoriana replicó… tal vez se esté preparando para un trasplante de cabeza.

En ese mundo de personajes extravagantes y cosas ilógicas. Alicia empieza a reflexionar y usar expresiones como: "no puedo explicarme a mi misma porque yo no soy yo". Era tan ilógico su propio razonamiento porque ella había sido y siempre sería la misma, pero tantas anormalidades le hacían dudar. Es más, no sabía si su conciencia se estaba alterando o en realidad estaba haciendo un ejercicio metacognitivo.

Pero no era la única que se cuestionaba, aunque el verdugo reflexionaba lógicamente: "Es tan imposible cortar una cabeza sin cuerpo como decapitar un cuerpo sin cabeza". Eso sí tiene sentido.

Y así, saltando entre actividades inusitadas, Alicia fue creciendo de tamaño y tomando aprecio por los personajes extraños. También se hizo amiga de múltiples alimañas: odontólogos, neumólogos, reumatólogos, “anestesios” y otros entes fuera de sí. Escucha numerosas historias de los personajes y es invitada a extraños eventos y fiestas. Se fue resignando a su nueva vida en aquel mundo extraño.

Un día soleado y de mucha tranquilidad en el bosque, Alicia cantaba y daba piruetas al estilo la novicia rebelde. El zorro la observaba intrigado. Alicia suspendió su danza, miró al zorro y cuestionó: Oye, ahora que me acuerdo, tú no eres de este cuento, tú perteneces al principito y sólo habías venido aquí so pretexto de la transdisciplina, pero ahora te has quedado.

Cierto, exclamó el zorro, pero Ustedes tuvieron la culpa, me han domesticado!

¿Cómo? Preguntó Alicia

Si, dijo el zorro…

Siempre salían a las 6.00 al receso, departían como una familia y compartían algo sagrado que era el ambigú, yo sabía a qué hora llegarían todos y que el Sombrerero Pimentel o el conejo Eduardo iban a traer una propuesta musical.

Todos contribuyeron a crear un hábito de convivencia, en realidad produjeron  un rito. Todos los martes 20 minutos antes de empezar la clase, mi corazón empezaba a palpitar, me sentía lleno de emoción porque los vería. Pero cierto… el zorro aceptaba… es hora de partir.

El conejo interrumpía el diálogo, siempre con reloj en mano, decía a Alicia: es hora de aprender mi querida niña, la Mtra. De pelo rojo olvidó decir en la última sesión que…

“quien piensa con pensamiento complejo construye un apetito por lo inusitado, lo improbable y lo sorprendente; busca información y relaciona los hechos con pensamiento crítico para convertirlos en conocimiento; piensa con pensamiento interdisciplinario; desarrolla y valora las capacidades de elegir, discriminar, imaginar, preguntar, relacionar, vincular, conversar, predecir y derivar. Está consciente de que el porvenir es un evento abierto, no cerrado, en el que caben las decisiones humanas; piensa sobre el pensamiento, reflexiona en torno a lo que sabe y en torno a las muchas maneras en las que lo que sabe le produce cambios y produce cambios en el mundo y con conocimiento e imaginación, genera preguntas nuevas.”

Por su cuenta, El pájaro dodo, icono de la pérdida de especies en el planeta, siempre nostálgico, ayudaba a Rose en el módulo VI de valores y recordaba a Alicia y a todos quienes habitaban aquel mundo, que tal mundo tenía un paisaje surrealista y onírico. En la despedida del zorro le cantaba como homenaje: yo te llevo dentro, como una raíz… y aunque pase el tiempo… tú estarás allí…

Queridos egresados del Diplomado Formación Docente, gracias por la experiencia y me voy antes de que aparezca la reyna roja y dé la orden ¡que le corten la cabeza!.

¡Felicidades a todos!

Déje un comentario

Estás comentando como invitado.

El contenido de los artículos refleja exclusivamente la opinión de sus autores.  Se prohibe la reproducción total o parcial de todos los contenidos gráficos y textuales de esta publicación, por cualquier medio mecánico o electrónico, sin permiso por escrito del editor. Todos los derechos reservados. DEUNAM ® & © 2014